NEUTRINOS Y SENSACIONALISMO

20
Oct


En las pasadas semanas hemos vivido un pequeño tsunami informativo en relación con una noticia de Ciencia. Hacía tiempo que algo así no alcanzaba portadas de periódicos de gran tirada y noticiarios de radio y televisión en medios de alcance nacional. “Los neutrinos dejan a Einstein por mentiroso” y titulares de parecida factura nos bombardearon durante algunos días. Pasado algún tiempo, el fenómeno permite sacar algunas conclusiones, por cierto no todas agradables para quienes nos interesa la divulgación científica.

El gancho de la noticia, lo que permitió que saltara de las secciones de ciencias y medios más o menos oscuros a la primera página (o sea, que los redactores no dedicados a Ciencia la seleccionaran) sin duda fue la combinación de los términos “Einstein” y “equivocación”. Dado que el primero es desde hace décadas símbolo icónico de genio infalible, esta mezcla era un ejemplo del paradigmático “hombre muerde a perro” que da entidad a una noticia. Algo simplista y ramplón, pero no hay de qué escandalizarse. El esquema del planteamiento, suponiendo un revolucionario descubrimiento que excita un dramático debate entre científicos, tampoco tiene que ver con la realidad, pero ya se ha enfatizado a menudo que la Ciencia avanza de manera radicalmente contraria a lo que se suele considerar noticia: pequeños avances lentos y poco espectaculares, reflexión y asentamiento de ideas y descubrimientos no dan bien como noticias periodísticas, así que se debe permitir algo de literatura en ese sentido.

Más allá de estos elementos, más o menos anecdóticos, me ha preocupado el contenido que se ha dado en los medios a la noticia. No he hecho una búsqueda exhaustiva, y podrá haber ejemplos distintos a lo que yo he observado, pero la descripción que sigue recoge prácticamente todo lo que he visto y oído. En primer lugar, hay un defecto en cuanto a la forma en que los textos sugieren que la Ciencia avanza. Parece que una constatación de que un neutrino llegó a un lugar antes de tiempo obliga a dar por erróneos todos los resultados vinculados con la relatividad einsteniana. No es que esto se diga así, pero se sugiere. Y esa sugerencia es un grave error que debemos evitar difundir entre las personas no vinculadas profesionalmente con la Ciencia. Es lo mismo que ocurre entre la teoría de Einstein y la mecánica newtoniana: la primera no dijo que la segunda estuviese equivocada, lo cual sería absurdo, pues el 90% de nuestra Ciencia y Tecnología sigue describiendo la realidad con modelos newtonianos. Se limitó a restringir su uso a situaciones de bajas velocidades. El flogisto, o el calórico, son conceptos científicamente erróneos; en cambio, la mecánica clásica sigue siendo un modelo poderosísimo, que por ejemplo usamos para poder lanzar naves espaciales. Lo mismo se podría decir en este caso: la relatividad ha sido contrastada por multitud de experimentos, que no estarán “equivocados” si los tales neutrinos eran más rápidos, sino que necesitaremos restringir, ampliar o modificar levemente la teoría anterior. Esto podrá parecer algo sutil o técnico, pero es esta virtud lo que convierte a la Ciencia en lo que es, y deberíamos no tergiversar su propia esencia por estar algo más adelante en las páginas de un periódico, o mejor dicho, deberíamos ambicionar que nuestra noticia sea lo más protagonista posible sin por ello tener que agredir a la propia Ciencia.

Se me acusará de purista por lo anterior, y podré estar en parte de acuerdo, si no hubiera más elementos en la noticia, tal y como se redactó, mucho más burdos, y rayanos es el más desconsiderado sensacionalismo. Afirmaciones como “si esta noticia se confirma, podremos viajar en el tiempo y saltar a otras dimensiones” (lo que quiera que esto último signifique) fueron enunciadas por un locutor en un telediario y redactadas en portada de un periódico prestigioso. Literalmente. Y como contenidos centrales. En algunos casos, las televisiones mezclaba textos de este estilo con infografías enloquecidas que más sugerían magia que otra cosa.

¿De verdad todo da igual con tal de alcanzar una portada? Tras décadas de supuestos avances y sesudas discusiones sobre lo que debe ser la divulgación de la Ciencia, reflexioné que este tratamiento era exactamente el mismo que un medio torpe y sensacionalista habría dado a una noticia similar hace cincuenta años. ¿No hemos avanzado nada?

La reflexión, de científicos y divulgadores, sobre los límites que no se deben traspasar al hacer divulgación científica parece vigente desde hace años, pero se constatan dos cosas preocupantes. La primera, que en este caso, al menos algún que otro científico, algún que otro asesor sobre Ciencia y algún que otro redactor se han saltado las normas más básicas. La segunda, que la denuncia de estos hechos dentro de la comunidad interesada por la divulgación ha sido escasa y apenas sonora.

Cuando la ética se limita a las conversaciones de salón, las cosas van mal. Si ocurre precisamente en un tema vinculado con la Ciencia, cuyo único fundamento para su autoridad es la honestidad, las cosas son aún más preocupantes.

Enlaces a la noticia:

Página web del CERN: http://public.web.cern.ch/public/

Comunicado de prensa: http://public.web.cern.ch/press/PressReleases/Releases2011/PR19.11E.html